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sábado, 17 de marzo de 2012

El alcohol puede afectar de modo irreversible al cerebro

En los jóvenes menores de 25 años, el abuso en el consumo de alcohol puede dañar de manera irreversible el desarrollo de su cerebro, y aquellos que comienzan a beber a una edad temprana (desde los 13 años) aumentan sus posibilidades de convertirse enalcohólicos y adictos a otras sustancias.

Es sabido que el consumo abusivo de bebidas alcohólicas puede ser muy perjudicial para los consumidores, pero el riesgo es mayor en los menores de 25 años porque hasta esa edad el cerebro humano todavía está en formación, por lo que los daños neuronales que se producen durante esa etapa de maduración y desarrollo son 'irreversibles'.

"Datos de los últimos años han demostrado que el desarrollo del cerebro no termina hasta los 21-25 años. Durante la fase juvenil/adolescencia tienen lugar importantes remodelaciones y cambios plásticos en ciertas regiones cerebrales, como la corteza prefrontal, hipocampo, área tegmental ventral. Estos cambios plásticos explicarían la gran capacidad que tienen los menores y los adolescentes para aprender y memorizar nuevos conceptos. El alcohol altera estos procesos, afectando la plasticidad cerebral y la capacidad de aprender y memorizar. Estas alteraciones pueden ser irreversibles". 

Lo anterior fue señalado por Consuelo Guerri, jefa del laboratorio de Patología celular del centro de Investigación Principe Felipe, durante la XX Jornada sobre Drogodependencia , llevada a cabo en Valencia, España.

La científica dijo que, de acuerdo con los experimentos, la mayor neurotoxicidad se produce en regiones implicadas en la memoria y el aprendizaje, como son el hipocampo y la región prefrontal. Así, los adolescentes con altos índices de consumo concentrado podrían presentar en poco tiempo problemas escolares y en la conducta al volverse más agresivos.

Comer pescado aumenta el volumen del cerebro


comer-pescadoLas dietas pobres en ácidos omega-3, habitualmente presentes en el pescado, provocan una disminución del cerebro que equivale a aproximadamente dos años de envejecimiento estructural del mismo. Estos son los resultados de un trabajo publicado en la revista Neurology, que aporta como novedad a otros estudios la inclusión de imágenes cerebrales tomadas por resonancia magnética.

Los investigadores, de la Universidad de California (EEUU), midieron los niveles sanguíneos de los ácidos de la serie omega - 3 DHA (ácido docosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentanoico), así como el índice de masa corporal y algunos factores de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas como el alzheimer. Además, los participantes en el estudio fueron sometidos a diversas pruebas cognitivas y se les realizó un escáner cerebral por resonancia magnética.
Los resultados mostraron que las personas con niveles bajos de DHA tenían menor volumen cerebral que aquellas con altas cantidades del ácido. Además, estas últimas obtenían mejores puntuaciones en los test de memoria visual, pensamiento abstracto y capacidad de resolución de problemas.
Aunque existen otros estudios que muestran las ventajas de una dieta rica en pescado, la mayoría se basan en encuestas sobre hábitos alimenticios y no aportan las mediciones directas que sí se encuentran en este trabajo.

En qué parte del cerebro se sitúa la motivación para hacer deporte o estudiar?

estudiarNeurocientíficos franceses han descubierto cuál es la parte del cerebro implicada en la motivación que necesitamos tanto para llevar a cabo acciones que implican esfuerzo físico como en el desempeño de aquellas que suponen un "reto mental". 

En un estudio que publica la revista PLoS Biology, Marhias Pessiglione y sus colegas de la Universidad Pierre y Marie Curie/CNRS aseguran que los resultados de una actividad dependen del esfuerzo que invirtamos, que a su vez depende de la motivación. Los deportistas entrenan con más intensidad si los resultados les deparan prestigio social o recompensas económicas. Lo mismo les ocurre a los estudiantes que preparan un examen, o a los profesionales que preparan una presentación para intervenir en un congreso. A través de una serie de experimentos con resonancia magnética, los científicos franceses han demostrado que para decidir cuánto esfuerzo invertimos en tareas cognitivas como motoras existe un "centro universal de la motivación" situado en una zona del cerebro conocida como estriado ventral. Y que se activa más cuanto mayor es la motivación de un individuo, por ejemplo porque se le ofrece una recompensa más alta si tiene éxito. 

¿Qué diferencia el cerebro de un psicópata?



¿Qué diferencia el cerebro de un psicópata? Analizando con resonancia magnética el cerebro de criminales psicópatas condenados por intento de asesinato, homicidio o violación con estrangulación, el profesor Declan Murphy y sus colegas del Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres han identificado ciertas diferencias biológicas que podrían explicar este tipo de comportamiento. En concreto, las alteraciones residen en una región del cerebro llamada fascículo uncinado (UF) que une la amígdala, una estructura relacionada con las emociones y el miedo, y la corteza orbitofrontal, que se encarga de tomar decisiones.

“Si en sucesivos estudios con más sujetos estos resultados se confirman”, explica Michael Craig, coautor del estudio que publica la revista 
Molecular Psychiatry, “estaríamos ante un defecto estructural en el cerebro de los psicópatas, cuyo hallazgo tendría profundas implicaciones para médicos e investigadores, y para el sistema de justicia.

Si quieres que tu cerebro crezca medita

quieres que tu cerebro crezca, meditaSi queremos desarrollar músculos más grandes y huesos más fuertes existen cientos de ejercicios y suplementos dietéticos que nos ayudan a lograr nuestro objetivo. ¿Pero qué sucede si lo que pretendemos esaumentar el tamaño de nuestro cerebro? Científicos de la Universidad de California (UCLA) acaban de demostrar que también es posible recurriendo a la meditación.

Para llegar a esta conclusión analizaron el cerebro de 44 sujetos, la mitad de los cuales llevaba entre 5 y 46 años practicando la meditación de 10 a 90 minutos diarios. El resto nunca había meditado. Comparando los “retratos” de sus cerebros obtenidas mediante resonancia magnética de alta resolución en tres dimensiones, la investigadora Eileen Luders y su equipo han demostrado que las personas que llevan varios años meditando tienen ciertas regiones del cerebro más grandes que el resto de la población, en concreto el hipocampo y las áreas de corteza orbitofrontal, el tálamo, y el giro temporal inferior. Estas regiones juegan un importante papel en la regulación de las emociones. “Todos sabemos que las personas que practican la meditación tienen una habilidad especial para cultivar emociones positivas y mantener estabilidad emocional”, asegura Luders en la revista NeuroImage. El nuevo estudio, añade, confirma que existen “diferencias en la anatomía cerebral que explican estas habilidades”.

Lo que aún no está claro es cómo se traducen estas diferencias a nivel microscópico. En otras palabras, si en las zonas con aumento de tamaño existe un mayor número de neuronas, o neuronas de más tamaño o una red de conexiones neuronales diferente. Averiguarlo será el siguiente reto, adelanta Luders.

Leer modifica tu cerebro



leer-cerebroAprender a leer, un fenómeno muy reciente como para haber influido en la evolución genética, tiene un impacto importante sobre el cerebro, que se adapta y utiliza, con independencia de la edad de alfabetización, regiones cerebrales destinadas a otras funciones.

"
No hay un sistema cerebral innato especializado en la lectura, tenemos que hacer bricolaje, utilizar sistemas que ya existen", explica Laurent Cohen, investigador del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia (INSERM) y uno de los responsables del estudio, publicado por la revistaScience. Usando Resonancia Magnética, los investigadores midieron la actividad cerebral de 63 adultos voluntarios con diferentes índices de alfabetización: 10 analfabetos, 22 personas alfabetizadas en edad adulta y 31 personas escolarizadas desde la infancia. La investigación se realizó en Portugal y Brasil, países en los que hasta hace unas décadas, era relativamente frecuente que los niños no fueran escolarizados.

Los resultados mostraron que, por un lado, 
aprender a leer activa el sistema visual en las regiones especializadas en la forma escrita de las letras, como es lógico, pero también en las regiones visuales primarias, aquellas adonde llega toda la información visual. Además, en la gente que aprende a leer, el cerebro recurre también a las zonas especializadas en el lenguaje hablado, puesto que la lectura "activa el sistema del habla" para tomar consciencia de los sonidos y permite "establecer relaciones entre el sistema visual y el sistema del habla, entre las letras escritas y los sonidos", subraya Cohen.

Por otra parte, el aprendizaje de la lectura, incluso en la edad adulta, provoca en el cerebro una redistribución de una parte de sus recursos. De esta manera, el 
reconocimiento visual de los objetos y las caras cede parte de terreno a medida que aprendemos a leer y se desplaza parcialmente hacia el hemisferio derecho.

Los investigadores también comprobaron que en los adultos que aprenden a leer, "los cambios que esto provoca son casi los mismos" que en los sujetos que se alfabetizaron siendo niños, aunque aquellos no obtienen tan buenos resultados por la falta de entrenamiento, concluyó Cohen.