sábado, 17 de marzo de 2012

El Alcohol no ayuda a olvidar

El alcohol ayuda a olvidar? Todo lo contrario. De acuerdo con un estudio del Centro Waggoner para la investigación del Alcohol y las Adicciones de la Universidad de Texas (EE UU), beber alcohol estimula áreas de nuestro cerebro implicadas en el aprendizaje y la memoria.
El alcohol ayuda a olvidar? Todo lo contrario. De acuerdo con un estudio del Centro Waggoner para la investigación del Alcohol y las Adicciones de la Universidad de Texas (EE UU),  El alcohol ayuda a olvidar? Todo lo contrario. De acuerdo con un estudio del Centro Waggoner para la investigación del Alcohol y las Adicciones de la Universidad de Texas (EE UU), Según publica el neurobiólogo Hitoshi Morikawa en la revista Journal of Neuroscience, el alcohol "reduce nuestra capacidad consciente para recordar información como el nombre un amigo, la definición de una palabra o dónde aparcamos el coche; pero nuestro subconsciente aprende y recuerda también, y el alcohol aumenta nuestra capacidad de aprender a este nivel". En sus experimentos, Morikawa ha comprobado que la exposición repetida al etanol aumenta la plasticidad sináptica de las neuronas en un área clave del cerebro para la memoria. De hecho, cada vez es más evidente que la adicción al alcohol y las drogas podría considerarse un trastorno de la memoria y el aprendizaje. De acuerdo con Morikawa, los alcohólicos no son adictos a la experiencia de placer que obtienen bebiendo, sino al contexto psicológico, al comportamiento y al entorno que rodea el consumo de alcohol. Y eso les empuja a repetir.

"Solemos pensar en la dopamina como un neurotransmisor de la felicidad, pero en realidad es un neurotransmisor ligado al aprendizaje", aclara el neurocientífico. "Su principal efecto consiste en fortalecer las sinapsis que están activas mientras se libera", añade. Según Morikawa, cuando tomamos alcohol se estimula el sistema dopminérgico, que "le dice a nuestro cerebro que lo que está haciendo en ese momento es gratificante, que debe ser recordado y repetido". "Ir al bar, charlar con los amigos, comer ciertos alimentos y escuchar determinada música también es gratificante". Por eso, "cuanto más frecuentemente hagamos estas cosas a la vez que bebemos alcohol más dopamina se libera, y más adictivo se vuelve el conjunto de experiencias y que rodean al consumo de esta droga", concluye el investigador.

Si quieres que tu cerebro crezca medita

quieres que tu cerebro crezca, meditaSi queremos desarrollar músculos más grandes y huesos más fuertes existen cientos de ejercicios y suplementos dietéticos que nos ayudan a lograr nuestro objetivo. ¿Pero qué sucede si lo que pretendemos esaumentar el tamaño de nuestro cerebro? Científicos de la Universidad de California (UCLA) acaban de demostrar que también es posible recurriendo a la meditación.

Para llegar a esta conclusión analizaron el cerebro de 44 sujetos, la mitad de los cuales llevaba entre 5 y 46 años practicando la meditación de 10 a 90 minutos diarios. El resto nunca había meditado. Comparando los “retratos” de sus cerebros obtenidas mediante resonancia magnética de alta resolución en tres dimensiones, la investigadora Eileen Luders y su equipo han demostrado que las personas que llevan varios años meditando tienen ciertas regiones del cerebro más grandes que el resto de la población, en concreto el hipocampo y las áreas de corteza orbitofrontal, el tálamo, y el giro temporal inferior. Estas regiones juegan un importante papel en la regulación de las emociones. “Todos sabemos que las personas que practican la meditación tienen una habilidad especial para cultivar emociones positivas y mantener estabilidad emocional”, asegura Luders en la revista NeuroImage. El nuevo estudio, añade, confirma que existen “diferencias en la anatomía cerebral que explican estas habilidades”.

Lo que aún no está claro es cómo se traducen estas diferencias a nivel microscópico. En otras palabras, si en las zonas con aumento de tamaño existe un mayor número de neuronas, o neuronas de más tamaño o una red de conexiones neuronales diferente. Averiguarlo será el siguiente reto, adelanta Luders.

Lo que comen los padres afecta a la salud de los hijos

Lo que comes no sólo te afecta a ti, sino también a tus hijos. Que un
padre abuse de una dieta de alto contenido en grasas aumenta el riesgo
de concebir hijos con propensión a la diabetes.

El estudio, publicado en la revista Nature, afirma que en el
desarrollo de la diabetes del tipo 2 y la obesidad pueden influir
factores no genéticos. Hasta ahora se sabía que los padres obesos o
diabéticos tienen un alto riesgo de transmitir esas patologías a sus
hijos, pero es la primera vez que se demuestra científicamente cómo un
factor no genético -el régimen alimentario paterno- puede desencadenar
un proceso diabético en la descendencia.

Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney
(Australia), suministraron a las ratas macho alimentos de alto
contenido graso, lo que les acarreó problemas de obesidad e
intolerancia a la glucosa, que transmitieron a sus crías hembras tras
aparearse con ratas normales. Los científicos detectaron en las crías
anormalidades en las células beta del páncreas, encargadas de
sintetizar y segregar la insulina, hormona que controla los niveles de
glucosa en la sangre.

Según Margaret Morris, quien encabezó la investigación, el riesgo de
desarrollar diabetes puede ser similar en el caso de hijos varones,
aunque los estudios se han limitado hasta ahora a las hembras.

Nuestro peso influye en el exito social y la salud al llegar a adultos?

¿Nuestro peso al nacer influye en el éxito social y la salud al llegar a adultos?
fracasoEl peso al nacer tiene efectos importantes y más duraderos de lo que imaginamos, según se desprende de un estudio realizado recientemente por la Universidad de Michigan (EE UU). Concretamente,pesar menos de 2,5 kilos al nacer aumenta en un tercio las posibilidades de una persona que abandone la escuela secundaria, reduce de media sus ganancias anuales en alrededor de un 15 por ciento y merma la salud a partir de los 30-40 años, como si tuvieran en torno a 12 años más de su edad real. Este estudio, el primero en vincular el peso al nacer con la salud y éxito socioeconómico durante la edad adulta, se basó en datos de 12.000 estadounidenses.

Además, comparados con los hermanos de peso normal, los niños que nacen con bajo peso tienen un 30% menos de posibilidades de gozar de una salud muy buena durante la infancia. También obtiene resultados considerablemente más bajos en lectura, comprensión lectora y matemáticas. Y las personas con bajo peso al nacer tienen casi dos veces más posibilidades que sus hermanos de peso normal al nacer de tener una salud problemática entre los 37 y los 52 años.

Otros datos que arroja el estudio es que los niños que nacen con menor peso, en relación a sus hermanos de peso normal, trabajan un 7,4 por ciento menos horas durante su edad adulta.

La Educacion previene la demencia senil

estudios-demenciaCuanto mayor es el nivel de estudios, menor es el  riesgo de demencia senil al envejecer, según revela una nueva  investigación realizada por científicos británicos y finlandeses.

Los investigadores descubrieron el importante papel de la educación tras analizar los datos de 872 ancianos europeos ."Nuestro estudio evidencia que la educación permite a algunas personas afrontar un gran número de cambios cerebrales antes de que aparezcan síntomas de demencia", explica Carol Brayne, de la Universidad de Cambridge, coautora del estudio que publica la revista 
Brain.

En concreto, las cifras apuntan a que por cada año de estudios adicional el riesgo de desarrollar demencia se reduce en un 11%. Brayne y sus colegas han comprobado que las diferencias en el nivel educativo no impiden que el cerebro "sufra demencia", sino que 
aquellos cerebros que han recibido más educación de jóvenes son capaces de "compensar los efectos de la demencia", retrasando la aparición de síntomas durante varios años. Los resultados, aseguran, demuestran que la educación es importante para la salud, y que es necesario seguir investigando cómo ciertos factores de los primeros años de vida de un sujeto afectan a su esperanza de vida

Leer modifica tu cerebro



leer-cerebroAprender a leer, un fenómeno muy reciente como para haber influido en la evolución genética, tiene un impacto importante sobre el cerebro, que se adapta y utiliza, con independencia de la edad de alfabetización, regiones cerebrales destinadas a otras funciones.

"
No hay un sistema cerebral innato especializado en la lectura, tenemos que hacer bricolaje, utilizar sistemas que ya existen", explica Laurent Cohen, investigador del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia (INSERM) y uno de los responsables del estudio, publicado por la revistaScience. Usando Resonancia Magnética, los investigadores midieron la actividad cerebral de 63 adultos voluntarios con diferentes índices de alfabetización: 10 analfabetos, 22 personas alfabetizadas en edad adulta y 31 personas escolarizadas desde la infancia. La investigación se realizó en Portugal y Brasil, países en los que hasta hace unas décadas, era relativamente frecuente que los niños no fueran escolarizados.

Los resultados mostraron que, por un lado, 
aprender a leer activa el sistema visual en las regiones especializadas en la forma escrita de las letras, como es lógico, pero también en las regiones visuales primarias, aquellas adonde llega toda la información visual. Además, en la gente que aprende a leer, el cerebro recurre también a las zonas especializadas en el lenguaje hablado, puesto que la lectura "activa el sistema del habla" para tomar consciencia de los sonidos y permite "establecer relaciones entre el sistema visual y el sistema del habla, entre las letras escritas y los sonidos", subraya Cohen.

Por otra parte, el aprendizaje de la lectura, incluso en la edad adulta, provoca en el cerebro una redistribución de una parte de sus recursos. De esta manera, el 
reconocimiento visual de los objetos y las caras cede parte de terreno a medida que aprendemos a leer y se desplaza parcialmente hacia el hemisferio derecho.

Los investigadores también comprobaron que en los adultos que aprenden a leer, "los cambios que esto provoca son casi los mismos" que en los sujetos que se alfabetizaron siendo niños, aunque aquellos no obtienen tan buenos resultados por la falta de entrenamiento, concluyó Cohen.